Proceso de fabricación de las baldosas hidráulicas

 

Cada mosaico hidráulico es una pieza única, es lo que hace su belleza.

El proceso de fabricación empieza por la elaboración de un molde metálico llamado trepa. Tras este auténtico trabajo de orfebre, el artesano crea el dibujo poniendo los colores elegidos en el espacio adecuado.
La segunda capa está hecha de cemento y arena para darle toda la dureza al mosaico hidráulico. El momento del prensado es la única etapa del proceso en el que interviene la máquina.
El último paso, el de desmoldar la baldosa hidráulica es muy delicado. Con el cemento todavía fresco, sin la experiencia del artesano, es muy fácil que se rompa en mil pedazos. El mosaico hidráulico se deja secar de forma natural para su buen fraguado.